Birding Backwards: un asado bbq, una copa de vino y un colibri.
Hace unas semanas, mi amigo Rudy estaba aquí. Pero primero necesito contarles quién es Rudy, porque esto importa para el resto de esta historia.
Rudy Gelis.
Es un naturalista de campo. Más de veinte años en los bosques tropicales de Ecuador.
Más de cincuenta publicaciones científicas, trabajos en Nature Communications, Journal of Applied Ecology.
Watson Fellow.
Dos veces ganador del Crawford Conservation Award.
Hay una orquídea que lleva su nombre. Epidendrum gelisii.
Es coautor de PLUMAS, uno de los libros fotográficos de aves más completos jamás producidos en Ecuador.
En fin, credenciales para rato. Pero esa tarde era solo un huesped disfrutando de un asado.
Estábamos en el balcón principal, en el cual puedes observar el río flotante. La parrilla encendida. El vino abierto. Colibríes por todas partes, haciendo lo suyo, que básicamente es volar por ahí como locos.
Le estaba contando a Rudy sobre el jardín de nectar, cómo lo diseñé para atraer a los pájaros bien cerca, y rudy pone esta cara de mitad sonrisa, mitad profesor y me dice:
Sabes, también a los colibríes les encantaría
un pequeño asado
Qué?
Rudy prosigue: Insectos. Los colibríes no solo se alimentan de néctar. Necesitan proteína. Cazan insectos diminutos todo el día. El néctar es combustible, pero los bichos son comida. La mayoría de la gente no sabe eso.
Así, sin más. Parado ahí con la copa en la mano, el humo saliendo de la parrilla, aprendí algo que nunca había conocido sobre un pájaro que veo todos los días.
Después se metió con el néctar en sí. Cómo el néctar de las flores es esta solución compleja: azúcares, aminoácidos, micronutrientes, perfectamente calibrada para cada polinizador. Nada que ver con el agua de azúcar refinada que la mayoría mete en los bebederos.
Después los colores. Me contó que las plumas de los colibríes en realidad no contienen pigmento como las de la mayoría de las aves. El color viene de la estructura de las plumas mismas, capas microscópicas que dividen la luz como un prisma. Por eso brillan y cambian según el ángulo.
No poseen color propio
Refractan Luz
Estoy ahí parado con la boca abierta y un pedazo de carne enfriándose en el plato. Y ya estoy pensando en cómo explicarle esto a Martina y Nikola, porque esto es el tipo de cosa que les encantaría escuchar.
Aproximadamente cuarenta y cinco minutos. Y entendí más sobre el ecosistema donde vivo que en los dos años anteriores.
No porque Rudy me dio una clase. Porque simplemente estábamos ahí: relajados, curiosos, ligeramente encantados por el vino mientras apreciabamos el bosque.
Ahí fue cuando Rudy dijo lo que se me quedó grabado.
Estaba hablando del birding moderno: las apps, las listas, el ticking competitivo, levantarse a las 5 de la mañana y marchar por lugares para acumular especies.
Me dijo que estaba cansado. De todo. Solo quería hacerlo así.
Contemplando y Relajado
Sin Apuro
Y lo miré y le dije: Y por qué no ir hacia atrás?
No para atrás como peor. Para atrás como antes. Antes de que el birding se convirtiera en una carrera. Cuando el punto era sentarse quieto, prestar atención y realmente entender lo que estabas mirando.
Me dijo que un solo pájaro de verdad observado, su comportamiento, sus cantos, por qué está en ese árbol particular en ese momento, lo que te dice sobre todo lo demás que pasa a su alrededor, te enseña más que cien especies tachadas en tu libreta mientras caminas a toda velocidad por un sendero.
Ecuadorian Thrush
Y me di cuenta: eso ya lo hacemos aquí con todo lo demás. El café no es rápido, lo tostamos en el balcón. La cena no tiene horario. No hay hora de check-in. No hay hora de check-out. Ya descubrimos que ir despacio es el punto. Por qué el birding sería diferente?
Los dos estamos cansados de
CORRER
Cansados de la versión ajetreada de todo: turismo, gastronomía, naturaleza.
Entonces así es el Birding Backwards en la práctica.
En la mañana: Café fresco tostado en el balcón. La neblina rodando por las montañas, formando ese río flotante que Rudy no se detiene de hablar. Pájaros cantando desde todas las direcciones.
Rudy puede señalar una bandada de loros moviéndose por los árboles y explicar por qué esas especies particulares viajan juntas, qué hace cada una en el grupo, cómo formaron esta pequeña sociedad cooperativa que nadie planificó pero de la que todos se benefician.
O puede montar un telescopio sobre un solo pájaro y pasar veinte minutos con él. No identificándolo. Observándolo. Qué está haciendo?, Por qué?, Qué te dice su postura?
Golden Hooded Tanager
Bay Headed Tanager
Blue-Necked Tanager
Lleva equipo de grabación avanzado y captura las acústicas del bosque (que suena romántico, pero es ciencia dura). Sus datos apoyan a equipos internacionales de conservación que trabajan para proteger el Chocó y la plataforma eBird.
Acoustic Session with Rudy
Puede que haya una caminata. Puede que no. Si la hay, no tiene ruta fija. Rudy lee el bosque por sonido, por sensación y por pequeños cambios que veinte años de trabajo de campo le permiten captar.
Es el tipo de persona que puede atraer pájaros con silbidos simples que le enseñaron los Kichwa de la Amazonía y conseguir resultados sorprendentes.
La tarde termina en una copa de vino, un té, lo que tomes. Más conversación. Más de eso donde alguien hace una pregunta inocente y se convierte en la discusión más interesante que has tenido en meses.
Rudy puede explicar cómo el Chocó Andino es uno de los lugares con mayor biodiversidad del planeta: hogar de especies que no existen literalmente en ningún otro lugar.
Aves, orquídeas, anfibios que evolucionaron en esta combinación específica de altitud, humedad y luz ecuatorial. Y te das cuenta de que no estás visitando un lugar bonito.
Estás sentado dentro de algo raro
irremplazable
Muy Vivo
Pero nunca se siente como una clase. Se siente como ese asado. Vino, colibríes, una buena conversación, y de repente sabes algo que no sabías antes y no puedes creer que hayas pasado tanto tiempo sin saberlo.
Esta es la invitación.
No es: ven a un tour de aves.
Es: ven a pasar el rato. Trae una botella. Siéntate en el balcón. Mira los colibríes reflejar la luz mientras Rudy explica por qué lo hacen.
Pregunta por ese sonido raro y termina aprendiendo sobre ecología acústica. Quédate a cenar y descubre algunas de las otras cosas que pasan aquí: orquídeas, anfibios, cosas que prefiero que te sorprendan.
El bosque hace lo suyo. Tú haces lo tuyo. Que mayormente es estar presente, ser curioso y no tener prisa.
El café está listo.
Los colibríes están afuera.
Acerca una silla.
Rudy Gelis es nuestro Naturalista en Residencia, disponible para experiencias privadas en River House: caminatas guiadas, sesiones acústicas e inmersiones en el bosque nublado del Chocó Andino. Solo pregunta.